jueves, 3 de abril de 2008

Destino

De la oscuridad provengo
rompiendo en llanto
al irrumpir la realidad.
Aprendiendo de todo
por no saber de nada.
Es la ignorancia
quien me acompaña,
como fiel sombra,
y empequeñece
para permitir mi grandeza,
y la experiencia
quien me aconseja
para mi recto proceder.
Es la espada que desenvaino
quien representa el valor,
y mi escudo la resistencia
que me persuade a seguir.
Mi alma será el coraje
que me proyecte a vencer
en la batalla que he de librar
en el sendero del mal,
contra mi enemigo interno
quien sucumbirá al celebrar mi proeza.

De la oscuridad provengo
y son las estrellas
quienes me siguen,
porque llegaré tan alto
sin ser tan pequeño.
El viento ha de ser mi corcel
porque la distancia no me detiene.
El deseo
es el motor que me permite lograr
lo que he venido a cumplir.
Y no rendiré
hasta encontrar
lo que se me indicó buscar.
Esa fragancia que roseará mis victorias,
la fortaleza que humillará mi dolor,
la esencia que iluminará mi razón.

De la oscuridad provengo
y estallo en llanto
al encontrar la fuente
donde emana la felicidad,
la que esparciré
sobre los que vendrán a mi encuentro,
y usaré como estela en mi recorrido.

De la oscuridad provengo
para formar mi destino:
ser un Caballero de Luz.

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