lunes, 7 de septiembre de 2009

Ilusionista

Sigue tu andanada hacia ningún lugar, camina sobre el sedero de falsedad; sin ceder en el trayecto detente y piensa: ‘no es acaso la realidad la mayor falacia?’.
Medítalo por un instante y notarás que blasfemo verdad, que persuado con mentiras claras y con certidumbres provoco dudar.
Razónalo un momento, qué haces con estas palabras? Las consideras? Las afirmas? Las rechazas? Crees que es verdad o es mentira? Quién eres tú para juzgar? El dueño de la verdad absoluta?
Lee con atención: es el amor el sentimiento por cual vivimos o por cual sufrimos? Pregunta a quien se desdicha o a quien es feliz. Quién miente, tú o yo?
El mundo es un sombrero de mago. No es impalpable el arco iris, invisible el aire? Las estrellas cuentan cinco puntas y una luz propia? No es todo una ilusión?
Prepara tu varita, hechicera, y encántame con tu magia, sedúceme y engáñame con tu poder. Crea una irrealidad creíble donde pueda verter mis emociones y naufragar en ellas. Guíame a la fantasía donde debo permanecer, donde conviene hallarme. Ahí esperaré yo, con guantes blancos, expresión de asombro y sonoro palmar.
Vida, bendíceme con tu locura para protegerme de la cordura malsana de la humanidad, glorifícame con la paranoia que me permita cuerdo ante el hombre consciente.
Un solo truco basta para ser excepcional. Uno solo. Tienes una vida para lograrlo. Cuando lo domines alcanzarás el cenit del espectáculo. El resto no te atormente, sólo contemplará el gran truco. Nadie querrá saber tu secreto, preferirán la seducción de la ilusión que lo vulgo de lo real.

Para presentar tu máximo acto debes seguir tres instrucciones: 1)tomar algo ordinario para mostrar tu capacidad, 2)dale un vuelco extraordinario y 3)luego de obtener lo extraordinario, vuélvelo ordinario. En esto reside la clave.
Ajusto mi frac, se alza el telón; comienzo mi performance.
Acto 1): “Damas y caballeros, lo que habré de mostrarles no es magia, es ilusión, pero necesitaré de voluntarios”
Acto 2): “El objeto de mi número será el mundo (me despojo de los blancos guantes)”
Acto 3: (Ahora convierto el mundo en un lugar de sueños y fantasías. El público aún no aplaude, no se maravilla)
Acto 4): (Instrucción tres: lo extraordinario debe volver a ser ordinario. El mundo vuelve a ser carente de sueños y fantasías. El auditorio, de pie, me ovaciona, logré mi cometido, los sorprendí. Lo puedo ver en la expresión de sus rostros, en sus miradas. Nadie desea conocer la verdad, mi secreto está a salvo, nadie preguntará como logré mi truco, sólo agradecerán la emoción y sensación del breve instante)
Acto 5): (Abajo el telón)

He culminado con éxito mi número, pero estoy consciente que no es mi principal acto.
Hoy no soy quien tú conoces, hoy no soy el timorato, soy ilusionista, y presento mi máximo truco.
Acto 1): El objeto soy yo
Acto 2): Debo alcanzar la inmortalidad, trascender en el tiempo, posarme en la palabra que perdura
Acto 3): Pero debo volver a ser quien era y vivir con los aplausos

Ovacióname de pie y demuestra tu asombro si creé lo que no es pero se ve, lo que puedes sentir: ilusionismo.
Exponme tu magia, no tu secreto.
Perdona mi descortesía, no me he presentado: Soy Evie...el hacedor de ilusiones. Muéstrame tu gran truco y dime tú quién eres.
No se trata de verdad o mentira, todo es cuestión de creer.

Abracadabra.

1 comentario:

Unknown dijo...

Ahí esta el detalle lindo, todo esta en creer. En estos tiempos muchos hemos olvidado esa magia, tan sólo la posibilidad de que exista es esperanzador. Sin duda el "Ilusionista" hace reflexionar e insisto tienes que escribir más seguido, saludos...