Su tic-tac, lenguaje uniforme e imperturbable, atisba la realidad inmersa en la proximidad inherente a lo impostergable.
Su recto recorrido ante la indolencia mundana, ante el pueblo que perdió su sentido en el segundo que precede al instante vivo del ahora.
Su evocación al recuerdo del pasado y al futuro trasladado en compromiso, vigente o extinto, que sentencia la honorabilidad de la palabra expresa.
Su protagonismo inmarcable a la humildad porque lo fue todo, lo es y lo será.
Su función intransferible a ningún aliado en el devenir de su fenecer.
Por todo esto, y por ser lo que es, jamás será absuelto de su pena de ser testigo de la historia que habrá de hablarse en todo futuro.
Tal vez consuelo encuentre en la voluntad humana, en la iniciativa de quien recurra a la fraternidad consigo, obteniendo compasión y comunión.
Sólo así felicidad murmurará en su tic-tac, lenguaje uniforme e imperturbable que atisba la realidad inmersa en la proximidad inherente a lo impostergable.
martes, 15 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario